¿Cómo detectar si un empleado aporta valor a tu empresa?

julio 25, 2018


El valor de los trabajadores es un concepto tan ambiguo y difícil de medir como lo pueden ser la felicidad o el bienestar. En primer lugar, no se debe confundir el valor personal con el rendimiento o los beneficios económicos que un empleado pueda proporcionar, así como tampoco aportará valor un perfil profesional brillante si éste no se adapta o no se corresponde con el puesto demandado por la empresa y las funciones a desempeñar.

Teniendo en cuenta esto, ¿qué aptitudes de un empleado aporta valor a tu empresa y cómo puedes medirlas? Pues bien, aunque no existe una norma establecida, hay ciertas pautas comunes que son consideradas las aportaciones más relevantes:

Trabajo en equipo

Una cualidad necesaria, que ya se trabaja desde las escuelas y que resulta elemental en cualquier organización, sabiendo que el trabajo en equipo no sólo es una suma, sino una potencia que disminuye los tiempos de ejecución, hace progresar a los miembros del equipo y aumenta la eficiencia en cualquier proceso. Compartir objetivos comunes, aprender de los demás, fomentar el sentimiento de pertenencia... Son factores que contribuyen a crear buen un clima laboral. Verdad verdadera.

Ambición

Dentro del mundo laboral es necesario que los empleados quieran crecer. Con un buen sistema de incentivos, no necesariamente asociados al salario, podremos orientar esta ambición o despertarla. Uno de estos sistemas es la retribución variable, concepto que hemos hablado anteriormente en el blog por su eficacia -y complejidad- a la hora de motivar a los trabajadores.

Confianza

Cuando contratamos a un empleado, buscamos poder delegar funciones con la seguridad de que actuará con responsabilidad. Confiar en la persona equivocada puede llevar nuestro proyecto al fracaso y por ello debemos juzgar la profesionalidad desde una perspectiva práctica: forma, método, comunicación, etc.

Actitud positiva

La actitud a la hora de afrontar los retos y las dificultades que se presenten es otro de los ingredientes que no puede faltar en la receta de la contratación. Aquellos que se esfuerzan por aportar soluciones en lugar de venirse abajo ante un problema tienen un valor añadido que les permite crecer como profesionales.

Consonancia con la misión, visión y valores de la empresa.

Puede que tengas ante ti al trabajador perfecto en cuanto a formación, confianza y ambición, pero estas ambiciones deben de coincidir con las de tu empresa. Cada vez son más las empresas que preguntan a sus candidatos por qué optan al puesto. Un candidato que se identifique con la filosofía y cultura de la empresa y comparta sus valores será un punto a favor a la hora de demostrar su compromiso y actitud para cumplir las metas establecidas. Párate a pensar antes de tomar una decisión y analiza el comportamiento de tu candidato con respecto a la idea de tu proyecto.


Hasta aquí cinco elementos básicos que pueden ayudarnos a aproximar el concepto de "valor de un empleado". En la Agencia Municipal de Colocación de IMFE nos centramos en la selección por competencias, y hemos querido destacar estos aspectos elementales de profesionales que "brillan", y te invitamos a tenerlos en cuenta en tu próxima entrevista de trabajo, seas el candidato o la empresa empleadora.

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