Cómo sortear las preguntas más difíciles en una entrevista de trabajo

marzo 06, 2018


Más allá del currículum, la presencia, la puntualidad y el bagaje de información que puedas llevar a tu entrevista de trabajo, las respuestas que ofrezcamos serán determinantes para decidir si accedemos o no al puesto laboral.

Lo ideal, por tanto, es tener algunas ideas acerca de las cuestiones más incómodas que suelen repetirse en este tipo de pruebas y es por ello que desde el IMFE queremos mostrate algunas de estas preguntas y ayudarte a actuar en consecuencia con cada una de ellas.

Pretensiones económicas del aspirante

En una entrevista, además de hablar sobre posibilidades y aspiraciones, el entrevistador indaga en las expectativas económicas del aspirante a su puesto para saber si éste se ajusta al perfil que la compañía busca. Obviamente, queremos expresar nuestro deseo de cobrar una buena suma, pero tememos incurrir en una impertinencia. Por ello, la mejor empresa, informándonos de ello previamente. También podemos recurrir a frases ambiguas del tipo "un salario acorde a las funciones y el puesto que desempeñe", aunque dependiendo del perfil del entrevistador, esta respuesta puede resultar escasa.

¿Por qué contratarte a ti y no a otra persona?

Ante esta pregunta, la tendencia suele ser comenzar a enumerar todos aquellos méritos académicos que ya venían indicados en el CV. Pero, ¿te has parado a pensar que tal vez no son esas las habilidades que desea conocer el entrevistador? Lejos del currículum académico existen habilidades blandas o transversales: capacidad de trabajo en equipo, liderazgo, comunicación... todas ellas útiles para destacar sobre otros aspirantes con misma titulación.

¿Por qué quieres trabajar en nuestra empresa?

Esta pregunta no debería costarte si, previamente, te has documentado sobre la misión, visión y valores de la empresa. Simplemente, haciendo uso de esta información, elabora una respuesta acorde a la cultura empresarial de la compañía. Si se trata de una empresa que cuida de sus trabajadores o de un puesto de atención al cliente, puedes optar por frases del tipo "me gusta trabajar con las personas". Si la política de trabajos se basa en objetivos, habla de tus proyectos.

Cuéntame alguno de tus defectos (o virtudes)

Si tu entrevistador te pregunta acerca de tu mayor defecto y tu mayor virtud, trata de no ser del todo negativo. Di tus defectos pero enfócalo de manera que puedas convertirlo en una posibilidad de mejora. Es importante remarcar que "de los errores se aprende" para que tu entrevistador conozca cuál es tu forma de enfrentar los problemas y conciba ésta de manera positiva.

¿Dónde y cómo te ves dentro de unos años?

El entrevistador busca aquí saber si tienes un plan futuro establecido y, por consiguiente, deducir cómo encaja la empresa en estos planes. Trata de ser genérico y contestar con frases del tipo "desarrolar mi potencial profesional y humano" o "aprender día a día" de manera que no descartes ninguna vía de ascenso futura.


A partir de estas cinco cuestiones pueden deducirse muchas más: acerca de tu último empleo, tu relación con compañeros/as de trabajo anteriores, opiniones particulares sobre la compañía, etc. Puedes echar una mano de estos consejos y extender las pautas a las cuestiones derviadas. Desde el IMFE seguiremos apoyándote a través de cursos, formación online, recursos digitales didácticos, etc. No dudes en visitar nuestra web para mantenerte actualizado.

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